Basílica de Begoña

La basílica de Begoña ha sido objeto de devoción por los bilbaínos a lo largo de su historia. Esta iglesia tan venerada por marineros y pescadores es hoy todo un símbolo del pueblo. ¡Descubre la historia de la Amatxu!

Historia de la basílica de Begoña

A principios del siglo XVI, se empezó a construir una iglesia en lo alto de una colina de Begoña donde había aparecido una imagen de la virgen. Más de un siglo después, finalizaron las obras de la Basílica de Begoña, en honor a la patrona de Vizcaya. Se trata de un templo gótico que combina otros estilos arquitectónicos.

La basílica está formada por tres naves cubiertas con bóvedas, varias capillas y un majestuoso retablo del año 1869. La parte más destacada de la basílica es su torre, que alberga 24 campanas que tocan hasta 7 melodías diferentes.  

La estratégica ubicación de la Basílica de Begoña en Bilbao no impidió que las tropas liberales incendiaran el interior del templo durante las guerras carlistas. La única superviviente fue la imagen de la virgen de la Begoña, que aumentó su popularidad entre el pueblo bilbaíno. Hoy se conoce a la basílica de Begoña como la Amatxu.

La Amatxu de los bilbaínos

La devoción a la virgen de la Begoña es ya una tradición en Bilbao. Desde el siglo XV, los marineros y pescadores vascos rezaban a la virgen para pedían suerte y protección en alta mar. Hoy en día, es bastante frecuente ver a la plantilla del Athletic agradeciendo sus victorias en el interior de la basílica.

Aunque la Catedral de Santiago es más antigua y tiene más importancia histórica, la Basílica de Begoña de Bilbao ha sido considerada desde siempre “la iglesia del pueblo” y hoy en día recibe numerosas visitas, tanto de locales como de turistas.                

Horario

De lunes a sábado: de 10:00 a 20:30 horas.
Domingos: solo durante el horario de las misas.

Precio

Entrada gratuita.

Transporte

Metro: parada Casco Viejo.
Autobús: líneas 3 y 30.
Caminando por los 323 escalones de Begoña.